Pedidos por WhatsApp en restaurantes: guía paso a paso

Pedidos por WhatsApp en restaurantes: guía paso a paso

Escrito por Arnau Rosell, CEO de Foodlus

Es viernes, el mostrador no da abasto y el móvil del local no para. La cocina pide la comanda, caja pregunta si eso ya está cobrado y dos chats parecen el mismo pedido con otro nombre. En un grupo de varios locales, los pedidos por WhatsApp se rompen ahí, no en el saludo.

Yo no lo trataría como un chat más cercano. Es un problema de estados, de cumplimiento y de coste total. Si el pedido no entra en el TPV, el equipo sigue copiando a mano aunque la conversación vaya fluida. Antes de activar el primer local hay que ver dónde se atasca cada paso, qué mensaje es operativo y cuál es publicidad, y qué cifra decide si el piloto sigue.

Índice

Flujo ideal del pedido por WhatsApp y guiones por estado

Un viernes a las 13:40 un local de hamburguesas recibe veinte mensajes seguidos. Dos clientes piden lo mismo con distinto nombre y nadie sabe qué pedido ya está cobrado. El canal no falla por ser WhatsApp. Falla porque ese mensaje no tiene un estado con dueño.

Para una cadena española yo separaría el recorrido en cinco estados medibles. La WhatsApp Business Platform permite gestionar volumen y conectar la conversación con el proceso de la empresa, y el catálogo muestra productos y servicios en el propio canal. Tratar el chat como un buzón obliga al personal a transcribir la comanda y sube el riesgo de error en precio, alérgenos y disponibilidad.

Captación y carta del local

1. Captación. El enlace o el QR tiene que identificar el local y la hora. Guion, sin oferta: «Hola, ¿quieres pedir para recoger en Burger Norte Chamberí? Elige tu menú aquí». Si el enlace no lleva local, el pedido cae en la tienda de ayer.

2. Selección. El cliente marca productos del catálogo y modificadores, y solo deben salir referencias con stock de ese local. Guion: «Estas son las hamburguesas disponibles ahora en Chamberí. Marca queso, salsa o sin cebolla antes de seguir». Cuando la carta del chat no coincide con los precios del TPV, el cierre no cuadra.

Cierre del pedido

3. Validación. Antes de cobrar se confirman alérgenos, disponibilidad, dirección o franja de recogida. Guion: «¿Recoges entre las 14:00 y las 14:15? La doble lleva gluten y queda stock en este local». Aceptar un agotado en este punto es el fallo que luego paga la cocina.

4. Pago y alta. Cada pedido recibe un identificador único e idempotente. Si el cliente reintenta el pago o pulsa dos veces, no nace un segundo ticket. Guion: «El total queda cerrado. Al pagar, el pedido entra en cocina con un solo número». Responden el sistema de pago y el TPV, no el camarero que tiene el móvil en la mano.

5. Confirmación. Un único aviso, con número de pedido y hora estimada. Guion: «Pedido 1842 confirmado. Estimamos la recogida a las 14:12 en Chamberí». Dentro de las 24 horas desde el último mensaje del cliente cabe texto libre. Fuera de esa ventana, un aviso programado de preparación o entrega necesita plantilla aprobada.

Automatiza los estados transaccionales. Deja a una persona los cambios, las incidencias, los reembolsos y los productos agotados.

Estado

Qué se registra

Responsable

Fallo habitual

1. Captación

Origen del enlace o QR, local y hora

Marketing del local

Enlace sin local asignado

2. Selección

Productos del catálogo y modificadores

Cliente

Carta distinta de los precios del TPV

3. Validación

Alérgenos, stock, dirección o franja de recogida

Sistema con revisión humana

Aceptar productos agotados

4. Pago y creación

Identificador único y pago confirmado

Sistema de pago y TPV

Pedido duplicado al reintentar el pago

5. Confirmación

Número de pedido y hora estimada

Sistema

Aviso fuera de plazo sin plantilla aprobada

Por local y por franja horaria anota conversaciones iniciadas, pedidos comenzados, pedidos pagados, errores de stock, tiempo hasta confirmación, cancelaciones y ticket medio. Esas cifras dicen dónde se atasca el servicio, no cuántos corazones recibe el mensaje.

Si el segundo toque del cliente crea otro ticket, el identificador no está haciendo su trabajo.

En un grupo, el mismo QR genérico manda la comanda al local equivocado, y el stock de Chamberí no es el de Vallecas. Si aún estás ordenando la captación, la guía para escalar ventas de PYMES de Akira ayuda a montar ese recorrido antes de automatizar el pedido. No sustituye la caja.

Mapea tu proceso actual sobre estos cinco estados y marca el primero que no tiene dueño. Un pedido que no entra en el TPV sigue siendo trabajo manual aunque el chat funcione.

Mensajes operativos frente a comerciales según la AEPD

Mucha sala da por hecho que cualquier mensaje sobre un pedido es inofensivo. No lo es. Confirmar, cambiar el estado o avisar de una incidencia cabe en la relación contractual. Sugerir un postre, lanzar el finde o recuperar un carrito a medias ya es publicidad.

La Agencia Española de Protección de Datos indica que un restaurante puede responder a una consulta o informar sobre un pedido dentro de la relación contractual, pero la publicidad por WhatsApp requiere consentimiento previo o una relación contractual previa con productos o servicios similares. Cada comunicación debe ofrecer una vía sencilla y gratuita para oponerse. En un grupo de 4 a 20 locales, esa línea hay que escribirla antes de encender el automatismo.

El salto entre el chat y el papel se ve en el propio mostrador.

Un smartphone mostrando una conversación de pedidos por WhatsApp junto a un camarero sosteniendo una factura impresa.

Operativo o comercial

Mensaje

Tipo

Consentimiento previo

Confirmación del pedido

Operativo

No, dentro de la relación contractual

Cambio de estado o aviso de recogida

Operativo

No

Incidencia de stock o cambio de hora

Operativo

No

Sugerencia de postre o bebida

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Promoción de fin de semana

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Recuperación de carrito incompleto

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Regla de sala: si el texto sugiere un producto, trátalo como comercial aunque lo envíe el mismo sistema que avisa de la recogida.

El número y la baja

El número tiene que ser corporativo. La AEPD advierte que la difusión de datos de clientes por una entidad o un profesional puede vulnerar la confidencialidad. Atender desde el móvil personal de una trabajadora se lleva el historial cuando cambia el turno o el local.

Guarda el consentimiento con fecha, hora y texto mostrado. Registra la oposición y respétala en todos los locales, no solo en el que recibió el «baja». El detalle de ese tratamiento está en la política de privacidad.

Antes de activar nada, el grupo aprueba una matriz con el mensaje, el tipo, la base y el texto de oposición. Sin esa pieza, el aviso de recogida acaba mezclado con la oferta del finde.

El turno se entiende mejor viendo cómo se separa el estado del pedido de la promoción.

Conectar WhatsApp con el TPV sin copiar comandas

WhatsApp es la puerta de entrada. El TPV es el registro definitivo del estado. Si el pedido vive solo en el chat, alguien lo transcribe y el error de precio, de alérgeno o de cantidad aparece en cocina.

Cuatro maneras de entrar en caja

Opción

Cómo llega el pedido al TPV

Riesgo principal

Cuándo conviene

Copia manual por el personal

Alguien transcribe el pedido del chat

Errores de precio y alérgenos

Solo con volumen muy bajo

Integración directa con el TPV

El pedido se crea en el TPV sin reescribirlo

Hace falta que el TPV tenga conector

Grupos con varios locales y picos de demanda

Agregador o middleware

El pedido pasa por un tercero antes de llegar al TPV

Doble sincronización de stock

Cuando el TPV no tiene conector directo

Formulario estructurado con revisión

Datos en campos fijos revisados antes de enviar

Retraso en las horas punta

Cuando la integración aún no es posible

El ahorro de no integrar se come en otro sitio. Compara horas de gestión, errores, incidencias y trazabilidad, no solo la cuota que te ahorras este mes. La copia manual parece barata un martes flojo y se vuelve cara el viernes, cuando dos personas leen el mismo chat y ninguna marca el pedido como cobrado.

El agregador tapa un TPV sin conector, pero el stock puede vivir en dos sitios y venderse dos veces. El formulario con campos fijos es un puente honesto, no una solución de pico. Alguien tiene que revisar antes de enviar, y ese minuto no existe a las 14:00.

Tres niveles cuando algo no cuadra

  1. Datos estructurados. Un formulario o un bot recoge producto, modificador, local y franja. Nada de audio suelto como comanda.

  2. Excepciones. Una persona del local resuelve el cambio, el reembolso o el agotado. No reescribe los pedidos que ya iban bien.

  3. Estado definitivo. El sistema central dice si está cobrado, en cocina o listo. El chat no discute ese estado.

Con la conexión hecha, los pedidos llegan al restaurante en su TPV, en la impresora de tickets o en la pantalla de cocina. Comprueba si tu caja está entre las integraciones con el TPV antes de prometer el canal a todos los locales.

Antes del lanzamiento, prueba en un solo local. Por ejemplo, lanza veinte pedidos reales, con cada tipo de producto y cada franja, y comprueba stock, precio y ticket de cierre. Si uno no sale en cocina, el canal todavía no está listo.

Métricas que demuestran que el canal funciona

Que un mensaje se abra no significa que se venda. Qamarero recoge fuentes sectoriales que sitúan la apertura de WhatsApp alrededor del 98 %, frente a aproximadamente un 20-25 % en el email. Esa cifra no equivale a conversión y hay que contrastarla con datos propios.

Infografía mostrando métricas de éxito y tasas de conversión al usar WhatsApp para ventas y marketing.

Mide por cohorte, por local y por franja horaria. Conversaciones, clics, pedidos pagados, margen y repetición. Exige trazabilidad desde el mensaje hasta el ticket del TPV y compara el coste por pedido incremental, no los mensajes entregados.

Métrica

Cómo se calcula

Señal de alerta

Conversaciones iniciadas

Chats abiertos por local y franja

Caída sin cambio en la campaña

Pedidos pagados por conversación

Pedidos pagados entre conversaciones

Muchos chats y pocos pagos

Tiempo hasta confirmación

Minutos entre pedido y confirmación

Mayor que el tiempo de preparación

Errores de stock

Pedidos rechazados por stock entre pedidos

Aumento en horas punta

Ticket medio

Ingresos entre pedidos pagados

Caída tras enviar promociones

Cancelaciones

Pedidos cancelados entre pedidos

Subida tras una campaña comercial

Durante cuatro semanas, manda una parte de la base por WhatsApp y otra por email o SMS. Esas semanas fijan la línea base de tu grupo. No hay una cifra objetivo que valga para todas las marcas. Pausa la campaña si suben las consultas manuales, las cancelaciones o los tiempos de respuesta, aunque la apertura siga alta.

Los fallos que más distorsionan la lectura son importar agendas personales, mezclar clientes de distintos locales y mandar la misma oferta a hábitos distintos. El análisis de clientes sirve para ver si quien conversa también repite, y en qué local.

Un mensaje abierto no es un pedido.

Confirma el alcance antes de activar el primer local

Empieza por un solo local piloto, con volumen estable y el TPV ya conectado. Encender el canal en todo el grupo el mismo día multiplica enlaces sin tienda asignada y chats que nadie cierra.

Esta semana, en este orden:

  1. Estados y dueño. Deja por escrito los cinco estados y quién responde en cada uno.

  2. Matriz de mensajes. Aprueba qué avisos son operativos y cuáles son comerciales, con el texto de oposición.

  3. Registro de consentimientos. Usa el número corporativo. Nunca el móvil personal de una trabajadora.

  4. Línea base. Mide cuatro semanas con las métricas del local antes de cambiar la oferta.

  5. Ampliar con filtro. Pasa a otro local solo si stock, precio y tiempos aguantan la validación.

Si tu TPV no está en nuestra lista de integraciones, ofrecemos alternativas para recibir los pedidos de los comensales. Mientras tanto, el formulario estructurado con revisión aguanta el piloto sin fingir que ya hay integración.

Yo continuaría el piloto solo si los pedidos pagados por conversación superan la línea base de esas cuatro semanas. Lo pararía si el tiempo hasta confirmación supera el tiempo de preparación de ese local.

Esa es la pregunta que el grupo tiene que responder antes de empezar. Qué métrica manda, y con qué umbral se sigue o se detiene.

Foodlus monta el click and collect y el take away sobre el TPV que ya usas. El cliente pide desde el móvil, sin app, y el aviso de pedido listo sale por WhatsApp cuando cocina lo tiene. Si quieres ver ese flujo en un local piloto de tu grupo, entra en Foodlus y reserva una demo.

Es viernes, el mostrador no da abasto y el móvil del local no para. La cocina pide la comanda, caja pregunta si eso ya está cobrado y dos chats parecen el mismo pedido con otro nombre. En un grupo de varios locales, los pedidos por WhatsApp se rompen ahí, no en el saludo.

Yo no lo trataría como un chat más cercano. Es un problema de estados, de cumplimiento y de coste total. Si el pedido no entra en el TPV, el equipo sigue copiando a mano aunque la conversación vaya fluida. Antes de activar el primer local hay que ver dónde se atasca cada paso, qué mensaje es operativo y cuál es publicidad, y qué cifra decide si el piloto sigue.

Índice

Flujo ideal del pedido por WhatsApp y guiones por estado

Un viernes a las 13:40 un local de hamburguesas recibe veinte mensajes seguidos. Dos clientes piden lo mismo con distinto nombre y nadie sabe qué pedido ya está cobrado. El canal no falla por ser WhatsApp. Falla porque ese mensaje no tiene un estado con dueño.

Para una cadena española yo separaría el recorrido en cinco estados medibles. La WhatsApp Business Platform permite gestionar volumen y conectar la conversación con el proceso de la empresa, y el catálogo muestra productos y servicios en el propio canal. Tratar el chat como un buzón obliga al personal a transcribir la comanda y sube el riesgo de error en precio, alérgenos y disponibilidad.

Captación y carta del local

1. Captación. El enlace o el QR tiene que identificar el local y la hora. Guion, sin oferta: «Hola, ¿quieres pedir para recoger en Burger Norte Chamberí? Elige tu menú aquí». Si el enlace no lleva local, el pedido cae en la tienda de ayer.

2. Selección. El cliente marca productos del catálogo y modificadores, y solo deben salir referencias con stock de ese local. Guion: «Estas son las hamburguesas disponibles ahora en Chamberí. Marca queso, salsa o sin cebolla antes de seguir». Cuando la carta del chat no coincide con los precios del TPV, el cierre no cuadra.

Cierre del pedido

3. Validación. Antes de cobrar se confirman alérgenos, disponibilidad, dirección o franja de recogida. Guion: «¿Recoges entre las 14:00 y las 14:15? La doble lleva gluten y queda stock en este local». Aceptar un agotado en este punto es el fallo que luego paga la cocina.

4. Pago y alta. Cada pedido recibe un identificador único e idempotente. Si el cliente reintenta el pago o pulsa dos veces, no nace un segundo ticket. Guion: «El total queda cerrado. Al pagar, el pedido entra en cocina con un solo número». Responden el sistema de pago y el TPV, no el camarero que tiene el móvil en la mano.

5. Confirmación. Un único aviso, con número de pedido y hora estimada. Guion: «Pedido 1842 confirmado. Estimamos la recogida a las 14:12 en Chamberí». Dentro de las 24 horas desde el último mensaje del cliente cabe texto libre. Fuera de esa ventana, un aviso programado de preparación o entrega necesita plantilla aprobada.

Automatiza los estados transaccionales. Deja a una persona los cambios, las incidencias, los reembolsos y los productos agotados.

Estado

Qué se registra

Responsable

Fallo habitual

1. Captación

Origen del enlace o QR, local y hora

Marketing del local

Enlace sin local asignado

2. Selección

Productos del catálogo y modificadores

Cliente

Carta distinta de los precios del TPV

3. Validación

Alérgenos, stock, dirección o franja de recogida

Sistema con revisión humana

Aceptar productos agotados

4. Pago y creación

Identificador único y pago confirmado

Sistema de pago y TPV

Pedido duplicado al reintentar el pago

5. Confirmación

Número de pedido y hora estimada

Sistema

Aviso fuera de plazo sin plantilla aprobada

Por local y por franja horaria anota conversaciones iniciadas, pedidos comenzados, pedidos pagados, errores de stock, tiempo hasta confirmación, cancelaciones y ticket medio. Esas cifras dicen dónde se atasca el servicio, no cuántos corazones recibe el mensaje.

Si el segundo toque del cliente crea otro ticket, el identificador no está haciendo su trabajo.

En un grupo, el mismo QR genérico manda la comanda al local equivocado, y el stock de Chamberí no es el de Vallecas. Si aún estás ordenando la captación, la guía para escalar ventas de PYMES de Akira ayuda a montar ese recorrido antes de automatizar el pedido. No sustituye la caja.

Mapea tu proceso actual sobre estos cinco estados y marca el primero que no tiene dueño. Un pedido que no entra en el TPV sigue siendo trabajo manual aunque el chat funcione.

Mensajes operativos frente a comerciales según la AEPD

Mucha sala da por hecho que cualquier mensaje sobre un pedido es inofensivo. No lo es. Confirmar, cambiar el estado o avisar de una incidencia cabe en la relación contractual. Sugerir un postre, lanzar el finde o recuperar un carrito a medias ya es publicidad.

La Agencia Española de Protección de Datos indica que un restaurante puede responder a una consulta o informar sobre un pedido dentro de la relación contractual, pero la publicidad por WhatsApp requiere consentimiento previo o una relación contractual previa con productos o servicios similares. Cada comunicación debe ofrecer una vía sencilla y gratuita para oponerse. En un grupo de 4 a 20 locales, esa línea hay que escribirla antes de encender el automatismo.

El salto entre el chat y el papel se ve en el propio mostrador.

Un smartphone mostrando una conversación de pedidos por WhatsApp junto a un camarero sosteniendo una factura impresa.

Operativo o comercial

Mensaje

Tipo

Consentimiento previo

Confirmación del pedido

Operativo

No, dentro de la relación contractual

Cambio de estado o aviso de recogida

Operativo

No

Incidencia de stock o cambio de hora

Operativo

No

Sugerencia de postre o bebida

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Promoción de fin de semana

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Recuperación de carrito incompleto

Comercial

Sí, o relación previa con productos similares

Regla de sala: si el texto sugiere un producto, trátalo como comercial aunque lo envíe el mismo sistema que avisa de la recogida.

El número y la baja

El número tiene que ser corporativo. La AEPD advierte que la difusión de datos de clientes por una entidad o un profesional puede vulnerar la confidencialidad. Atender desde el móvil personal de una trabajadora se lleva el historial cuando cambia el turno o el local.

Guarda el consentimiento con fecha, hora y texto mostrado. Registra la oposición y respétala en todos los locales, no solo en el que recibió el «baja». El detalle de ese tratamiento está en la política de privacidad.

Antes de activar nada, el grupo aprueba una matriz con el mensaje, el tipo, la base y el texto de oposición. Sin esa pieza, el aviso de recogida acaba mezclado con la oferta del finde.

El turno se entiende mejor viendo cómo se separa el estado del pedido de la promoción.

Conectar WhatsApp con el TPV sin copiar comandas

WhatsApp es la puerta de entrada. El TPV es el registro definitivo del estado. Si el pedido vive solo en el chat, alguien lo transcribe y el error de precio, de alérgeno o de cantidad aparece en cocina.

Cuatro maneras de entrar en caja

Opción

Cómo llega el pedido al TPV

Riesgo principal

Cuándo conviene

Copia manual por el personal

Alguien transcribe el pedido del chat

Errores de precio y alérgenos

Solo con volumen muy bajo

Integración directa con el TPV

El pedido se crea en el TPV sin reescribirlo

Hace falta que el TPV tenga conector

Grupos con varios locales y picos de demanda

Agregador o middleware

El pedido pasa por un tercero antes de llegar al TPV

Doble sincronización de stock

Cuando el TPV no tiene conector directo

Formulario estructurado con revisión

Datos en campos fijos revisados antes de enviar

Retraso en las horas punta

Cuando la integración aún no es posible

El ahorro de no integrar se come en otro sitio. Compara horas de gestión, errores, incidencias y trazabilidad, no solo la cuota que te ahorras este mes. La copia manual parece barata un martes flojo y se vuelve cara el viernes, cuando dos personas leen el mismo chat y ninguna marca el pedido como cobrado.

El agregador tapa un TPV sin conector, pero el stock puede vivir en dos sitios y venderse dos veces. El formulario con campos fijos es un puente honesto, no una solución de pico. Alguien tiene que revisar antes de enviar, y ese minuto no existe a las 14:00.

Tres niveles cuando algo no cuadra

  1. Datos estructurados. Un formulario o un bot recoge producto, modificador, local y franja. Nada de audio suelto como comanda.

  2. Excepciones. Una persona del local resuelve el cambio, el reembolso o el agotado. No reescribe los pedidos que ya iban bien.

  3. Estado definitivo. El sistema central dice si está cobrado, en cocina o listo. El chat no discute ese estado.

Con la conexión hecha, los pedidos llegan al restaurante en su TPV, en la impresora de tickets o en la pantalla de cocina. Comprueba si tu caja está entre las integraciones con el TPV antes de prometer el canal a todos los locales.

Antes del lanzamiento, prueba en un solo local. Por ejemplo, lanza veinte pedidos reales, con cada tipo de producto y cada franja, y comprueba stock, precio y ticket de cierre. Si uno no sale en cocina, el canal todavía no está listo.

Métricas que demuestran que el canal funciona

Que un mensaje se abra no significa que se venda. Qamarero recoge fuentes sectoriales que sitúan la apertura de WhatsApp alrededor del 98 %, frente a aproximadamente un 20-25 % en el email. Esa cifra no equivale a conversión y hay que contrastarla con datos propios.

Infografía mostrando métricas de éxito y tasas de conversión al usar WhatsApp para ventas y marketing.

Mide por cohorte, por local y por franja horaria. Conversaciones, clics, pedidos pagados, margen y repetición. Exige trazabilidad desde el mensaje hasta el ticket del TPV y compara el coste por pedido incremental, no los mensajes entregados.

Métrica

Cómo se calcula

Señal de alerta

Conversaciones iniciadas

Chats abiertos por local y franja

Caída sin cambio en la campaña

Pedidos pagados por conversación

Pedidos pagados entre conversaciones

Muchos chats y pocos pagos

Tiempo hasta confirmación

Minutos entre pedido y confirmación

Mayor que el tiempo de preparación

Errores de stock

Pedidos rechazados por stock entre pedidos

Aumento en horas punta

Ticket medio

Ingresos entre pedidos pagados

Caída tras enviar promociones

Cancelaciones

Pedidos cancelados entre pedidos

Subida tras una campaña comercial

Durante cuatro semanas, manda una parte de la base por WhatsApp y otra por email o SMS. Esas semanas fijan la línea base de tu grupo. No hay una cifra objetivo que valga para todas las marcas. Pausa la campaña si suben las consultas manuales, las cancelaciones o los tiempos de respuesta, aunque la apertura siga alta.

Los fallos que más distorsionan la lectura son importar agendas personales, mezclar clientes de distintos locales y mandar la misma oferta a hábitos distintos. El análisis de clientes sirve para ver si quien conversa también repite, y en qué local.

Un mensaje abierto no es un pedido.

Confirma el alcance antes de activar el primer local

Empieza por un solo local piloto, con volumen estable y el TPV ya conectado. Encender el canal en todo el grupo el mismo día multiplica enlaces sin tienda asignada y chats que nadie cierra.

Esta semana, en este orden:

  1. Estados y dueño. Deja por escrito los cinco estados y quién responde en cada uno.

  2. Matriz de mensajes. Aprueba qué avisos son operativos y cuáles son comerciales, con el texto de oposición.

  3. Registro de consentimientos. Usa el número corporativo. Nunca el móvil personal de una trabajadora.

  4. Línea base. Mide cuatro semanas con las métricas del local antes de cambiar la oferta.

  5. Ampliar con filtro. Pasa a otro local solo si stock, precio y tiempos aguantan la validación.

Si tu TPV no está en nuestra lista de integraciones, ofrecemos alternativas para recibir los pedidos de los comensales. Mientras tanto, el formulario estructurado con revisión aguanta el piloto sin fingir que ya hay integración.

Yo continuaría el piloto solo si los pedidos pagados por conversación superan la línea base de esas cuatro semanas. Lo pararía si el tiempo hasta confirmación supera el tiempo de preparación de ese local.

Esa es la pregunta que el grupo tiene que responder antes de empezar. Qué métrica manda, y con qué umbral se sigue o se detiene.

Foodlus monta el click and collect y el take away sobre el TPV que ya usas. El cliente pide desde el móvil, sin app, y el aviso de pedido listo sale por WhatsApp cuando cocina lo tiene. Si quieres ver ese flujo en un local piloto de tu grupo, entra en Foodlus y reserva una demo.